Paisajismo, el laberinto

Paisajismo, el laberinto

Vie, 06/03/2015 - 16:37 | Bastidas Architecture | Blog

Hijo de Pasifae y el Toro de Creta, el Minotauro fue encerrado en un laberinto para ocultar su vergüenza. Construido para evitar que escapara, el animal de cuerpo humano y cabeza de toro se alimentaba de doncellas y mancebos. Las mitologías son también un laberinto en el que entrar se entra, pero resulta difícil salir. Un tejido enrevesado de historias y contrahistorias sin olvidar el resto. El significado cultural del laberinto y su simbología es extensa y especialmente rica. En la prehistoria, los laberintos se dibujaban sobre la tierra, probablemente con el objetivo de tender trampas a los espíritus o como bosquejos que debían señalar la lógica y protocolo de las danzas rituales.

La foto que nos ilustra muestra la entrada de un laberinto de proyección paisajística en una de las posesiones reformadas por esta casa. Construido con anterioridad a la rehabilitación de la finca, el laberinto se asocia también a una mitología de la arquitectura, a la superación de duras pruebas, al camino que conduce hasta Dios o – durante el Renacimiento- a la enseñanza humanista antropocéntrica en la que la persona representa el centro del laberinto. La simbología confluye a menudo en la idea de la muerte o de la reencarnación con respecto al locus. La muerte, perdidos en su interior, la reencarnación en mapas del más allá que nos permiten llegar al centro para después volver a salir y renacer. Curioso trabajo de paisajismo, la expresión entre el caos y el cosmos, entre el principio y el fin. 

Categories