AMESKAR, MARRUECOS

AMESKAR, MARRUECOS

Vie, 16/01/2015 - 15:54 | Bastidas Architecture | Blog

Vinculados a Marruecos desde hace más de dos décadas, hemos vivido constantemente y en primera persona la situación de extrema pobreza en la que se hallan determinadas zonas del país. A lo largo de los años, hemos observado con detenimiento y desde nuestra visión como profesionales de la arquitectura, los obstáculos que surgen a la hora de llevar a cabo obras, reformas y rehabilitaciones.

La orografía y el clima marroquí son factores que dificultan la viabilidad de proyectos sostenibles y el presupuesto económico es el impedimento habitual en su realización puesto que reclama una gestión específica. Una gestión que no es en exceso compleja, pero que obliga al uso de determinados materiales y estructuras  de difícil accesibilidad para sus habitantes, así como la supeditación a periodos del año más convenientes para la ejecución de la obra.

Ameskar por ejemplo, un pequeño poblado situado en el Atlas y en el que las dificultades de sus habitantes empiezan con la obtención de alimento. Adquirir material, transportarlo, planificar la construcción en determinados meses del año, llevarla a cabo, mantenerla y así una lógica sucesión de actividades habituales en la construcción son los pasos a programar. En el Atlas no necesariamente lógicos, y tampoco habituales.

En este estado de cosas, uno de los edificios que con mayor urgencia está necesitando reforma y rehabilitación es la escuela de Ameskar. El colegio al que niños y jóvenes de una edad entre 5 y 16 años acuden, viéndose obligados a soportar temperaturas extremas en verano e invierno, además de huracanes y tormentas que cada año devienen en catástrofes con consecuencias mortales.

No es posible entender la ayuda humanitaria como una voluntad solidaria, sino como un objetivo de desarrollo profesional. Sea cual sea el reto, sea cual sea el espacio que nos acoge, se trata de conocer, entender y respetar los códigos del lugar y generar estrategias eficaces y respetuosas. Se trata de proporcionar mínimos y estabilidad pero también calidad y calidez porque el edificio en sí, contribuye – y mucho – a la educación del individuo y su forma de vida. 

El lugar público como concepto filosófico es de vital importancia para la comunidad árabe. Entenderlo, respetarlo y considerarlo elemento fundamental, colabora en la proyección de una obra verdaderamente beneficiosa. Objetivo 2015: La reforma de la Escuela de Ameskar. Estamos en ello.

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